DIETOTERAPIA EN ANEMIA FERROPÉNICA

La anemia ferropénica es una de las enfermedades nutricionales más comunes en España y en el mundo, y de gran importancia tratarla cuando se diagnostica. La alimentación puede ayudarte mucho, no sólo a mejorar los niveles de hierro cuando éstos son bajos, sino a también a prevenir que te falte este mineral y como consecuencia, aparezca anemia.

A modo de resumen, según el Volumen Vorpuscular Medio (VCM) tenemos diferentes tipos de anemia. El VCM es un parámetro que sirve para medir el tamaño que tienen nuestros glóbulos rojos, que son un tipo de célula sanguínea que transporta el oxígeno desde los pulmones a todas las células de nuestro cuerpo. El VCM de forma general, debe estar entre 80 – 100 femtolitros (fl). Por lo que:

  • Si el VCM es inferior a 80 fl, nuestros glóbulos rojos son más pequeños de lo normal, y podríamos tener anemia microcítica. Es en este grupo de anemias donde encontramos a la ferropénica.

  • Si el VCM es superior a 100 fl, nuestros glóbulos rojos con más grandes de lo normal, y podríamos tener anema macrocítica.

  • Si el VCM está entre 80 – 100 fl, nuestros glóbulos rojos son de tamaño normal, sin embargo, también se podría tener anemia.

LA IMPORTANCIA DEL HIERRO EN NUESTRA SALUD

La anemia ferropénica se produce por falta de hierro. Este mineral es esencial para la formación de Hemoglobina, que es la proteína que se encuentra dentro de los glóbulos rojos y cuya función es captar oxígeno para después transportarlo. Por lo que, unos niveles bajos de hierro producen niveles bajos de hemoglobina. Como consecuencia, llega menos oxígeno a nuestras células y los síntomas característicos de la anemia empiezan a aparecer con ella. 

SÍNTOMAS QUE NOS PUEDEN ALERTAR

Los síntomas más comunes de la anemia son: cansancio, agotamiento al hacer actividades de bajo esfuerzo (caminar), falta de aliento (disnea) y palpitaciones (latidos irregulares). También puedes tener una piel más pálida de lo normal, uñas débiles, caída de cabello o dolores de cabeza.

¿POR QUÉ SE PRODUCE LA ANEMIA FERROPÉNICA?

  • Déficit de hierro en nuestra dieta, algo muy poco habitual porque el consumo de carne en la población es bastante elevado.

  • Malabsorción intestinal por alguna patología digestiva, como por ejemplo la enfermedad celíaca, síndrome de intestino irritable, cáncer, … Algunos medicamentos o suplementos dietéticos también pueden dificultar la absorción del hierro.

  • Hemorragias de cualquier tipo, como en el caso de las mujeres por menstruaciones con sangrados abundantes. Y también hemorragias a nivel intestinal por alguna enfermedad (enfermedad de Crohn, enfermedad celíaca, cáncer, …).

¿CÓMO SE DIAGNOSTICA LA ANEMIA FERROPÉNICA?

  • Niveles de Hemoglobina: se considera anemia si en hombres está está por debajo de 13 g/dl, y en mujeres por debajo de 12 g/dl. En el caso de embarazadas, si la Hb está por debajo de 11 mg/ dl.

  • El Volumen Corpuscular Medio (VCM)

  • La ferritina, que es el almacén donde se guarda el hierro: (15 – 300 ng/dL). Este es uno de los mejores datos para diagnosticar anemia ferropénica ya que sus niveles van bajando antes de que se produzca la anemia como tal.

TRATAMIENTO DE LA ANEMIA FERROPÉNICA

Lo primero que hay que hacer es averiguar la causa de la anemia para tratarla. Después, y sólo con prescripción médica, seguir un tratamiento farmacológico (transfusiones o inyecciones) y tomar algún tipo de suplemento dietético.

Los suplementos dietéticos deben tomarse en compañía de alimentos ricos en vitamina C (kiwi, mandarina, naranja, piña), y con agua, nunca con café, té o leche. Es mejor hacerlo en ayunas, tras 1 – 2 horas después de alguna comida, y sin mezclarse con otros medicamentos o suplementos. 

El tratamiento dietético también es muy importante: debemos asegurarnos de que en nuestra dieta hay suficiente hierro, y también alimentos que ayudan a absorberlo, para corregir el déficit. Dependiendo del origen de los alimentos encontramos 2 tipos de hierro:

  • Hierro hemo: está en los alimentos de origen animal y se absorbe con mayor facilidad en el intestino. Carnes magras, pescado azul, marisco y molusco y huevos.

  • Hierro no hemo: está en los alimentos de origen vegetal y se absorbe con mayor dificultad en el intestino. Legumbres, cereales integrales, frutos secos y semillas, hojas verdes con la espinaca o la acelga y la fruta deshidratada.

LA IMPORTANCIA DE LA VITAMINA C PARA PREVENIR LA FALTA DE HIERRO

Esta vitamina va a favorecer la absorción del hierro a nivel intestinal. Alimentos ricos en esta vitamina son: frutas cítricas, el pimiento rojo, el tomate, la col rizada, el brócoli, el perejil, … 

Teniendo en cuenta esto, es muy recomendable que un plato rico en hierro (plato de legumbres, pescado al horno, estofado de carne, …) se acompañe de alimentos con vitamina C. Podemos aliñar la carne y el pescado con limón o zumo de naranja, agregar perejil fresco o tomar de postre frutas cítricas.

Es por esto también, por lo que se recomienda tomar el suplemento de hierro con frutas cítricas.

LOS SECUESTRADORES DE HIERRO

Por último, cuidado con los secuestradores de hierro, también conocidos como antinutrientes. Son sustancias que se encuentran de manera natural en los alimentos (y que también tienen beneficios) pero que en este caso van a dificultar la absorción de este mineral.

  • Taninos: están en el cacao, café y el vino.
  • Fitatos: legumbres, frutos secos, alimentos integrales, frutos secos y semillas. Procesos como el germinado, remojo, tostado los eliminan y por lo que no deben preocuparnos mucho puesto que cuando nos llevamos el alimento a la boca, probablemente ya no estén en él.

Teniendo en cuenta esto, debemos separar las ingestas ricas en hierro, al menos 1 hora, de bebidas y alimentos como el café, el té, el cacao o chocolate, y el vino. 

CUIDADO CON EL CALCIO Y EL HIERRO

El calcio también dificulta la absorción del hierro ya que ambos minerales, si llegan juntos al intestino, compiten por ser absorbidos. El calcio, que es más “fuerte” acaba desplazando al hierro, e impide que éste se absorba.  Para evitar que esto ocurra, debes separar, al menos 1 hora, la ingesta de alimentos ricos en hierro de lácteos y sus derivados y/o suplementos de calcio.

VEGETARIANOS Y ANEMIA FERROPÉNICA

La incidencia de anemia ferropénica en personas vegetarianas es similar a la de personas no vegetarianas, así que, no, una dieta que elimina los alimentos de origen animal no tiene por qué producir falta de hierro.

Si la alimentación se estructura de una manera correcta, y se saben combinar bien los alimentos, puedes cubrir perfectamente los requerimientos de este mineral.  Además, el organismo ante este tipo de dietas acaba adaptándose: por un lado aumenta la absorción de hierro a nivel intestinal, y por otro disminuye las pérdida de este mineral. 

Por esto es importante que aquellas personas que decidan hacer un cambio de este tipo en su alimentación lo hagan formados y con ayuda de un profesional (dietista – nutricionista).

El papel del dietista en la prevención y tratamiento de la anemia ferropénica (y de otras) es fundamental. El dietista es experto en nutrición, y sabrá ayudarte y enseñarte a corregir el déficit del hierro para mejorar tu estado de salud, y prevenir futuras anemias.