DIETOTERAPIA EN METEORISMO O GASES ABDOMINALES

DIETOTERAPIA EN METEORISMO O GASES ABDOMINALES

 

 

El meteorismo es uno de los síntomas que más trato en la consulta. Se conoce también como gases abdominales y el exceso de azúcares y/o fibra en la dieta, el estrés o problemas digestivos como las intolerancias pueden ser la causa de este malestar tan frecuente, pero evitable.

 

 

METEORISMO, QUÉ ES Y POR QUÉ APARECE

 

Se trata de la producción excesiva de gas en el colon que se acompaña de distensión o hinchazón abdominal y eructo excesivo. Este gas procede, fundamentalmente, de:

  • ingesta excesiva de aire durante las comidas (aerofagia), que ocurre cuando se come deprisa y en situaciones de estrés.

 

  • ingesta excesiva de hidratos de carbono no absorbibles (fibra). En el colon, las bacterias intestinales fermentan estos carbohidratos, es decir, se alimentan de ellos, formando más gas.

 

  • presencia de enfermedades digestivas: intolerancias alimentarias (lactosa, fructosa); síndrome de intestino irritable y otras.

 

 

RECOMENDACIONES NUTRICIONALES

 

El primer paso para tratar este síntoma es identificar su causa puesto que si se debe a la presencia de alguna patología digestiva el tratamiento de ésta será la clave para hacer desaparecer toda molesta intestinal. 

Comer cómodo y tranquilamente, evitando tomar bebidas con gas es uno de los consejos que más repito. En la mayoría de los casos el estrés y comer deprisa en la principal causa del problema. También se recomienda que, durante las comidas, no se beba mucha cantidad de agua ya que este gesto hace que pase más aire a nuestro intestino.

Además, se deben limitar aquellos alimentos que contribuyen a la formación de gas:

 

· Legumbres (judías, lentejas, habas, soja, …). Se ha visto que se digieren mejor y no aparecen síntomas si se consumen     sin piel o en trituradas (patés vegetales).

· Crucíferas, repollo, nabo, rábano, pepino, cebolla cruda, tomate crudo y con piel y pimiento rojo crudo.

· Ciruelas pasas, albaricoques, manzana cruda y plátano. Se recomienda tomar las frutas sin piel.

· Cereales y harinas integrales (trigo, centeno). 

· Bollería y galletas, sean o no integrales. 

· Edulcorantes artificiales: xylitol, manitol y sorbitol.

· Chicles y caramelos.

· Bebidas con gas, té, café y alcohol.

 

Para aliviar los síntomas y favorecer las digestiones disponemos de otros alimentos, hierbas y bebidas que debemos incluir en nuestro menú diario:

 

· Jengibre, en polvo o fresco. Podemos agregarla al cocinado de los platos o tomarla en infusiones un ratito antes de las comidas.

· Plantas carminativas: son hierbas que reducen los gases en el intestino. Algunos ejemplos son: menta, hinojo, anís, tomillo, comino, cilantro. Su inclusión en el cocinado de alimentos más flatulentos (legumbres) hace que se digieran mejor. También pueden tomarse antes o después de las comidas en infusiones.

· Escarola como base de las ensaladas. Su amargor estimula la secreción de bilis facilitando así la digestión de alimentos grasos.

· Piña y papaya, de postre. 

· Vinagre de manzana como aliño.

· Arroz integral y mijo, cocido unas horas antes de su consumo. Son los dos cereales que mejor se digieren.

· Alimentos fermentados: son aquellos en cuya elaboración participan diversos microorganismos como mohos, bacterias o levaduras. Son más digestivos ya que dichos microorganismos se han encargado de transformar los azúcares de los alimentos en ácidos, gas o alcohol, los cuales actúan como conservantes. Es decir, las bacterias hacen parte de la digestión por ti. Algunos ejemplos son: yogures naturales, quesos y kefir natural, encurtidos de vegetales y hortalizas, el ajo negro o el miso.

 

 

LOS LÁCTEOS SE RETIRAN, ¿SÍ O NO?

 

Si la causa del meteorismo (y de otros síntomas digestivos) es la intolerancia a la lactosa diagnosticada se tendrán que retirar aquellos lácteos que tengan este azúcar. Tras la remisión de los síntomas pueden re-introducirse aquellos con menor contenido en lactosa (yogur, queso, kéfir) y valorar si se toleran adecuadamente.

 

El consumo de lácteos con pequeñas cantidades de lactosa en personas intolerantes produce una adaptación de la microbiota intestinal. Es decir, las bacterias fermentan y descomponen más fácilmente la lactosa haciendo que la sintomatología vaya remitiendo. 

 

Si la intolerancia a la lactosa no es la causa del meteorismo los lácteos no deberían ser retirados de la dieta, ya que, como se ha visto, este tipo de alimentos tienen más efectos positivos que negativos sobre nuestro aparato digestivo.

 

 

Por lo que, si eres de los que padece frecuentemente este síntoma analiza tu alimentación así como la forma en la que realizas las comidas. Si no remiten, acude a tu digestivo para descartar cualquier enfermedad digestiva y pide ayuda a un dietista para que, juntos, acabéis con el meteorismo.