¿Por qué una alimentación ovolactovegetariana?

 

No sé muy bien cómo empezar este post. Sólo tengo claro el por qué lo escribo: para que me conozcáis mejor.

Tenía ganas de escribiros sobre este tema porque últimamente estoy recibiendo mucho cariño por lo que hago. Muchos de los que me leéis me conocéis (mucho o poco) y sabéis cómo soy de hater con algunos temas nutris y lo que rodea a este mundillo, pero otros (la gran mayoría, creo) sólo veis mis fotos y los textos que las acompañan y creo que lo más justo es abrirme aunque sea mediante palabras para que de alguna manera entendáis lo que hago y el por qué lo hago, lo que digo y por qué lo digo.

Ante todo, GRACIAS. Gracias infinitas por el apoyo y el cariño. Mi recompensa es ver que valoráis lo que hay detrás de cada foto y de cada post. GRACIAS.

 

Dentro de poco estoy preparándome para recoger mi diploma y cada vez que lo pienso me vuelvo sentimental. Primero pienso en el futuro: ¿qué vendrá después? ¿y mis amigos? ¿encontraré trabajo de lo que me gusta? Después echo la vista atrás y visualizo TODOS los cambios que se han ido dando en mi vida desde que entré a estudiar esta carrera. Al principio no tenía ni idea de lo que quería hacer y el primer año de carrera ayudó poco. El segundo me iba convenciendo más, y ya fue en el tercero cuando me picó el gusanillo. Bueno, yo no lo llamaría gusanillo, yo lo llamaría gusanazo, porque las ganas que me entraron de saber MAS Y MAS acerca de Nutrición fueron brutales. 

Siempre que tenía tiempo (y lo tengo) leo, releo y me informo. Todo lo que os publico, he publicado y os publicaré es porque lo he aprendido en clase, o lo leo en libros de autores que son especialistas en el tema. Y un día cayó en mis manos el libro de “Vegetarianos con ciencia” de Lucía Martínez y me puse a leer (así que gracias querida Mapi por prestármelo porque has sido partícipe de este cambio).

Y sólo me bastó leer la introducción para que mi cabeza hiciera click y todas mis ideas cambiaran.

Esto fue hace poco (cinco meses como mucho). Desde entonces en mi balda del frigo no ha habido más carne o pescado. Cuando he salido a comer por ahí he procurado evitar dichos alimentos y si el plan del domingo era “sófá, peli y pizza” una de ellas era vegetal sí o sí y de las demás no comía o empezaba a hacer ascos al jamón york. No ha sido repentino, sino un proceso donde poco a poco muchas recetas que me encantaban se han ido adaptando. Dicho así parece duro, o que requiere esfuerzo. Para nada, al menos en mi caso ha sido un proceso (y lo sigue siendo) que me ha encantado, me ha enriquecido y me ha cambiado.

No me enrollo más con esto porque quiero que leáis el post entero.

 

¿OVOLACTOVEGETARIANO? ¿QUÉ ES?

Cuando dices que sigues una alimentación de este estilo algunos ponen cara de estar pensando qué es lo que no como. ¿Leche sí pero huevo no? ¿ninguno?

  • Ovolactovegetariano: excluye de su alimentación la carne, el pescado y el marisco. La miel depende. Pero sí come huevos y lácteos. Esta es mi alimentación ahora. He reducido bastante el consumo de leche y huevos y en el caso de estos últimos procuro que sean de gallinas felices.
  • Lactovegetariano: excluye la carne, el pescado y el marisco además de los huevos. Sí consume leche. La miel depende.
  • Ovovegetariano: excluye la carne, el pescado y el marisco además de la leche. Sí consume huevos. La miel depende.
  • Vegetariano estricto: excluye TODO alimento de origen animal. Incluída la miel.
  • Vegano: excluye TODO alimento de origen animal y se diferencia del resto de conceptos en que además excluye todo producto elaborado con material animal (cuero, lana) así como aquellos productos testados con animales en la medida en la que sea posible.

 

Después de preguntarme qué como y qué no como viene la pregunta del millón: ¿POR QUE? Y aquí es donde quiero que centréis la atención. No busco convencer, sino concienciar. Por supuesto, dentro de mi estilo de vida entra el respeto hacia la elección de los demás, y hablando de respeto, lo que busco es promover  una alimentación más sostenible, más RESPETUOSA con el medioambiente. Y cuando hablo de una alimentación sostenible no me refiero a que decidas ser vegano, sino a que tu alimentación respete el mundo que nos rodea.

A lo que iba. No, no dejo de comer carne o pescado por salud. No es mi principal fin puesto que cuando lo comía mi alimentación era igual de saludable que ahora. Bueno, ahora considero que lo es más porque he incluído más vegetales.

Se trata de mi medio ambiente. Mío y de todos. Y de los que vendrán en un futuro. 

No me gusta lo que estoy viendo. Cómo destrozamos cada día la biodiversidad. No me gusta que el calentamiento global sea el protagonista de las noticias y veamos cómo  miles de especies se destruyen. Tampoco me gusta escuchar que cada vez hay más sequía en las selvas y  que muchos animales y plantas mueren por ello. 

 

CG2.jpg

 

Que yo deje de comer carne o pescado no cambia el mundo. Esto me lo dicen mucho. Bueno, ojalá tuviera esa varita mágica que me hiciera cambiar todo esto. Como no la tengo (por desgracia) modifico mis actos y de la manera que puedo contribuyo a preservar el medio ambiente para que en un futuro los tuyos y los míos no vean como el ser humano ha destrozado todo esto. Porque es así, el ser humano es el principal respondable del calentamiento global. ¿Y os parece raro que en pleno Enero haga este tiempo?

“La producción pecuaria también conocida como la actividad ganadera es una de las causas principales de los problemas ambientales que más imperan en nuestro mundo”. Dice el informe La larga sombra del ganado elaborado por la FAO (Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura) y la ONU.

El ganado es más responsable de las emisiones de gases de efecto invernadero que todos los medios de transporte juntos. Es decir, el ganado contamina más que todos los vehículos juntos.

 

Y diréis bueno, al menos el pescado se pesca y ya está. Ya, pero es que estamos extinguiendo especies, y destrozando la biodiversidad marina con cada pesca. No sólo por los peces que quedan atrapados en la red, sino por la cantidad de mundo marino que es destruído por este modo de captura. Otra vez la mano del hombre es la culpable.

 

Resumiendo: los gases mencionados generados por la producción ganadera junto con la pesca contribuyen al calentamiento global y éste último a destruir día a día la biodiversidad de todos. TODOS los seres vivos. No sólo es del ser humano, también es de la flora y la fauna.

CG1.jpg

 

¿HAY MÁS MOTIVOS?

Sí. Este post todavía no ha acabado. LA POBREZA es otro gran motivo. Recoge Lucía en su libro que:

“para obtener un kilo de proteínas procedentes de alubias se necesita la decimoctava parte de tierra, doce veces menos de fertilizante y diez veces menos de pesticidas que para producir un kilo de proteínas procedente de carne de ternera (Public Health Nutrition)”.

Y a esto hay que añadirle que de la alubia te comes todo, pero a la  ternera tienes que quitarle el pelo, la piel y los huesos. Es decir, la producción ganadera acapara toda la tierra que puede y más  para producir menos de un kilo de proteína mientras que al otro lado del charco la gente se muere de hambre. 

CG3.jpg

 

¿Creéis que me iba a olvidar de los animales? Cómo se me va a olvidar recalcar que, la carne que le ponen a tu hamburguesa en ese restaurante puede (lo más seguro) que venga de un ternero que ha sido separado de su madre a los pocos días de nacer, alimentado con piensos para que engorde lo más rápido posible y enjaulado de tal manera que no puede ni ponerse de pie.  Es muy hater, sí, pero es la verdad. El único fin de las granjas industriales es la producción. Por eso encarcelan a los animales, hacen que convivan 30 mamíferos en un espacio donde debería estar como mucho 10, de tal forma que no pueden ni moverse. Manipulan su luz par que el día parezca más largo y así coman más. Los privan de ejercicio para que toda su energía se centre en la producción del alimento. Todo esto, y más, contribuye a que sufran de estrés de tal forma que muchos de ellos antes de que llegue el día de sacrificarlos mueren.

 

Mi elección no cambia el mundo

No. Ya lo he dicho antes. Ojalá tuviera esa varita mágica. Pero rompo con las reglas, con lo tradicional. Salgo a cenar por ahí y no me pido una hamburguesa, le digo al camarero que por favor me quite el bacon de la pasta y disfruto si me llevan a un restaurante vegano. Hago visible la causa y de alguna manera hago ver a los demás lo necesario que es esto. Doy ejemplo. Sí, me considero un buen ejemplo porque mi alimentación cuida el mundo, lo mejora, o al menos no lo empeora.

 

Recojo de nuevo un pequeño párrafo del libro de Dime que comes, y ya termino (si has llegado hasta aquí te doy las gracias):

Ser vegetariano (o una de sus vertientes) implica un compromiso social, medioambiental, ético y político. La lucha no está en ver quién tiene mejores marcadores de salud, sino en conseguir que nuestra alimentación cambie el mundo.

 

Ya te he dicho lo que buscaba: concienciar. ¿Lo he conseguido? Espero que sí. Espero que si eres de los que come productos animales te quieras plantear reducir un poquito su consumo y aumentar el de vegetales. De esta manera también ayudas. También quería que me conocieras, que vieras cómo pienso. Ya sabes quién hay detrás de este texto. Una persona que intenta e intentará a través de estos post promover una alimentación saludable, sencilla, placentera y que cuide tu mundo. Nuestro mundo.

Gracias por leerme.

 

ovolactoveg

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s