Descifrar el etiquetado es cuidar de tu salud

Light, bajo en grasas, gluten free, adelgazante…, son palabras que se cuelan en la publicidad de muchos alimentos y tienen como algo “mágico” ¿Por qué? Porque si están en el envoltorio del producto y los ves, directamente los echas al carrito, sin pensarlo. Y es que el consumidor capta el titular publicitario y se olvida de leer lo que realmente importa: las etiquetas.

Hace poco hice un trabajo para la universidad acerca de la publicidad engañosa y, después de leerme unas cuantas leyes acerca de la publicidad en sí, quedé asombrada con la cantidad de productos que hay en el mercado rozando la línea de lo legalmente permitido. Las industrias nos engañan. Pero… ¿quién es el culpable de este engaño realmente, ellas o nosotros? Es decir, un anuncio publicitario puede contarnos todos los beneficios del producto, pero al final, somos nosotros quienes decidimos si lo añadimos a la lista de la compra sin pensarlo, o bien, nos paramos a informarnos sobre éste, para decidir de forma justificada si es tan bueno como lo pintan. ¿De verdad te crees que un vaso de Nesquik te hará tener unos “dulces sueños”? ¿por qué? Ah vale, puede ser porque en su recipiente aparecen tres ingredientes (cuya composición es mínima, por cierto): manzanilla, melisa y tila. Bueno pues ahora fíjate en los gramos de azúcar que lleva el producto: 75 gramos no, gramazos. Vamos, que tres cuartas partes del producto es azúcar. ¿Ahora te parece tan bueno?

Podría seguir escribiendo y escribiendo ejemplos como este pero la finalidad de esta entrada es darte una serie de consejillos para que elijas mejor los productos, o que si al final decides comprarlos sepas qué es lo que realmente compras.

Entonces… ¿Cómo puedo saber si es un producto saludable o no? 

El primer consejo y el más importante que te doy es: ELIGE MATERIAS PRIMAS. Alimentos frescos. Que abunden en el carro de la compra, que haya variedad de productos, pero FRESCOS.

¿En qué debería fijarme primero?  ¿En las famosas calorías?

Bajo mi punto de vista, lo primero en lo que hay que fijarse es en los INGREDIENTES. Así que no, no es en las calorías. Muchas veces las marcas recurren al típico mensaje de “bajo en calorías”. ¿Pero de qué está compuesto el producto? ¿qué aditivos tiene? …

Los ingredientes están ordenados de mayor a menor presencia en el producto. Si el azúcar es el primer, segundo o tercer ingrediente, el alimento básicamente es esto, azúcar.  Si este ingrediente, junto con el aceite de palma o coco encabezan la lista rechaza dicho producto. Por cierto, que no lleve la palabra azúcar no quiere decir que no lo contenga, porque ésta se enmascara tras otras: sacarosa, glucosa, fructosa (y otros acabados en osa) o, miel, miel de caña, miel de maíz, jugo de caña…

  • Fíjate primero en los ingredientes
  • Cuantos menos haya, mejor.
  • Si el azúcar, el aceite de palma o de coco, manteca de cacao (por mencionar algunos) encabezan la lista, rechaza el producto.
  • Recuerda que hay muchas formas de nombrar al azúcar.

Siguiente paso…

Antes de fijarte en las calorías, en las grasas y en otros datos tienes que tener en cuenta la porción / ración. Normalmente es expresada por 100 gramos de producto. Sin embargo, no siempre nos comemos esa cantidad. Por ejemplo, un yogur por lo general tiene 125 gramos y te comes el yogur entero. También podemos ver que nos indican la ración recomendada del producto: es el caso de los cereales de desayuno. Esta ración son 30 gramos. Sin embargo, dudo mucho que tomes esa cantidad, ya que normalmente la superamos. Sino haz la prueba un día.

Por lo tanto, es importante saber qué cantidad tomamos del producto. En el yogur puedes hacerte una idea de cuánto azúcar tiene, vale, lo acepto, pero en otros casos, por ejemplo las salsas, es más difícil. Y es que cuando echas kétchup a las patatas no vacías el bote sobre ellas (o eso espero).

Una vez que sabemos esto, pasamos a fijarnos en los hidratos de carbono, la grasa y la sal.

  • En el caso de los primeros, es más importante la procedencia que la cantidad. Se indican por un lado los HC totales y por otro azúcares añadidos. ¡Ojo! que aparezcan titulares como “sin azúcares añadidos” no quiere decir que sea bajo en azúcar, sino que durante su procesado no han añadido de éste, pero los ingredientes utilizados pueden llevarlo. Vamos a comparar dos tomates de la misma marca:

El producto de la derecha tiene azúcar, sí, pero éste procede en su totalidad del tomate con el que se ha elaborado, sin embargo el producto de la izquierda contiene 1.7 gramos de azúcar procedente del tomate, y el resto, 5.3 (que son los que se indican) se deben a la adición del almidón de maíz.

tomates
Me quedo con el tomate natural triturado extra porque sus ingredientes son básicos, ni más ni menos.

Por lo tanto:

  • Da más importancia al origen.
  • Lee bien los ingredientes para identificar el azúcar.
  • Que en el producto ponga sin azúcares añadidos no quiere decir que sea la mejor elección.
  • Las grasas. Es importante conocer el origen de la grasa (miramos para ello la lista de ingredientes) y el tipo. Están las grasas saturadas (alimentos de origen animal), insaturadas (aceites, frutos secos) y las grasas trans (ultraprocesados). El pescado azul, el huevo, el aguacate y otros son alimentos ricos en grasa, sí, pero grasa saludable, y son los ultraprocesados los que nos aportan esa grasa que debemos evitar. Las grasas trans abundan en la bollería industrial, en las patatas de bolsa, palomitas de maíz, en los cereales de desayuno y la mantequilla o margarina, entre muchos otros, y al igual que con el azúcar, no nos lo ponen nada fácil a la hora de identificarlas y muchas veces se esconden tras diferentes ingredientes: aceites vegetales / grasas hidrogenadas o parcialmente hidrogenadas, ácidos grasos trans, margarina o mantequilla como ingrediente.

En resumen:

  • Conoce la grasa del alimento.
  • Lee bien los ingredientes para saber qué tipo de grasa abunda.
  • NO TODAS LAS GRASAS SON IGUALES.
  • Evita las grasas trans.
  • La sal. También indicada a veces como sodio. En personas sanas, la ingesta debe ser inferior a 5 gramos de sal o lo que es lo mismo 2000 mg de sodio. Muchas veces sobrepasamos este valor y es que al salero se le da mucho uso en nuestra cocina, y recuerda que los alimentos por sí mismos ya contienen sal. Tampoco te fíes de aquellos productos en cuyo envoltorio aparezca “¡bajo en sal!” o frases por el estilo. Si el contenido en sal es reducido quiere decir que tiene un 25 % menos de sal que el producto original, pero ojo, esto no quiere decir que sea bajo en sal.
  • Busca productos que tengan menos de 150 mg de sodio.
  • No abuses de la sal a la hora de cocinar y da sabor a tus platos con especias (que hay muchas).

Por último hago una breve mención a la fibra. Esta sí que crea confusión. Cuántas veces has visto un producto en cuyo envoltorio se hace alusión a la fibra y sus altas cantidades y te has lanzado a por él. QUE SEA RICO EN FIBRA NO QUIERE DECIR QUE SEA SALUDABLE. No hay mejor fibra que la que nos aporta la fruta y la verdura, los granos enteros…

Para concluir, te pongo este ejemplo. Seguro que has comprado o has pensado comprar productos de esta marca. Normal, nos los venden tan sanos, tan light, tan saludables… Ahora que ya sabes lo que tienes que hacer, quizá te lo pienses un poco.

  • No te fijes en las 99 kCal.
  • Fíjate en los ingredientes:
    • Chocolate negro, sí, pero su principal ingrediente es el azúcar. 
    • 19% de cereales, en comparación con los 74% de chocolate ¿no te parece poco?
    • Y para que aparezca en el etiquetado de alguna manera, añadimos cacao en polco y así, ahí está… Hay un 1%, pero estar está.
  • Después de ver la lista de ingredientes… ¿es necesario seguir mirando más?

tortas vicentury.jpg

 

Conclusión:

  • Elige alimentos frescos.
  • No comas por comer, y menos si son alimentos procesados.
  • Revisa las etiquetas para saber qué es lo que te estás llevando a la boca. ¡Se trata de tu salud!

2 Comentarios Agrega el tuyo

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s